Crítica de Estrenos

Iron Man 3 El Hombre detrás de la armadura

Vuelve Iron Man. Vuelve después de dos entregas individuales dirigidas por Jon Favreau y la gran Los Vengadores de Joss Whedon. Vuelve esta vez dirigido por Shane Black (más experiencia como guionista que como director), por quien Robert Downey Jr. ya había sido dirigido en la muy recomendable Kiss Kiss Bang Bang, mientras Favreau permanece como productor y como "Happy".

Vuelve Iron Man. Vuelve después de dos entregas individuales dirigidas por Jon Favreau y la gran Los Vengadores de Joss Whedon. Vuelve esta vez dirigido por Shane Black (más experiencia como guionista que como director), por quien Robert Downey Jr. ya había sido dirigido en la muy recomendable Kiss Kiss Bang Bang, mientras Favreau permanece como productor y como “Happy”.

El estreno del mes de Marvel

Tony Stark, alejado del Tony de la primera entrega, mujeriego, alcohólico, genio multimillonario (bueno, el dinero sigue), casi no duerme y se la pasa encerrado practicando y mejorando sus armaduras, mientras desatiende la relación con Pepper, a la vez que la figura de un villano, el Mandarin, aparece en todas las pantallas de tv como una amenaza para los Estados Unidos y en especial para su gobierno. Como si fuera poco, todavía tiene muy presente lo que vivió en Los Vengadores, lo que le produce ataques de ansiedad al recordarlo.

Si algo tiene de interesante esta película, es que sorprende por no ser lo que uno esperaba. Sí, Downey Jr. sigue aportando su sarcasmo y egocentrismo que destaca a su Iron Man, pero a la vez, se nota que es un ser humano que sufre, lo que de todos modos no convierte al film en una película oscura como la trilogía de Nolan sobre el Hombre Murciélago, aunque sí se la percibe más madura. Pero además la trama va dando giros que por supuesto no valen la pena adelantar.

“Las cosas ahora son diferentes. Tengo que proteger a lo único con lo que no puedo vivir. Y eso eres tú”. Sin Pepper Tony, esta vez más Tony y menos Iron Man (pues casi no usa la armadura), no puede vivir.

Ben Kingsley (la fuerza con la que aparece deja sin aliento), Guy Pearce (su presentación en el prólogo narrado por el propio Tony da a suponer la persona en que se va a convertir) y Rebecca Hall (tan linda como siempre, por primera vez en una superproducción) son las caras nuevas que se suman a esta entrega, con personajes ambiguos, seductores cada uno en su propio modo. Y no faltan Gwyneth Paltrow y Don Cheadle sumando amor y compañerismo, y patriotismo este último.

Indudablemente mejor que las entregas anteriores del “Hombre de Hierro”, aunque no superior a la sorpresa que nos dio Whedon con sus Vengadores, incluso menor a ésta en cuanto al 3D concierne, la película de apenas poco más de dos horas tiene alguna referencia a las próximas películas (agenden: Thor: The Dark World, Captain America: The Winter Soldier, Guardians of the Galaxy, The Avengers 2, Ant-Man), El infaltable cameo a Stan Lee y la  escena post-créditos. Así que no está permitido irse de la sala hasta que todos los créditos, largos, sí, finalicen y las luces de la sala se vuelvan a apagar para una última escena, que aporta más de lo que uno cree a primera vista.

En Cines Argentinos

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