Crítica de Estrenos

Los Juegos de Ender de Gavin Hood

El director de X-men Origins: Wolverine (Gavin Hood) dirige Los Juegos de Ender, sobre adolescentes entrenados para enfrentarse a una raza alienígena enemiga.

El director de X-men Origins: Wolverine (Gavin Hood) dirige Los Juegos de Ender, sobre adolescentes entrenados para enfrentarse a una raza alienígena enemiga.

Estrenos Los Juegos de Ender de Gavin Hood - Visión del Cine
Estrenos Los Juegos de Ender de Gavin Hood – Visión del Cine

Los Juegos de Ender está basada en la primera entrega de la exitosa saga de ciencia ficción escrita por Orson Scott Card, por lo que las expectativas sobre su adaptación cinematográfica no eran pocas ni pequeñas. Gavin Hood fue el encargado de llevar a la pantalla grande esta historia en la que la tierra se prepara para un nuevo ataque de unas fuerzas enemigas a las que lograron vencer una vez pero crecen día a día. Para eso necesitan a los jóvenes más inteligentes y entrenarlos para que puedan ser mejor cada día. El coronel Graff (Harrison Ford) pone los ojos en Ender (Asa Butterfield), cree que tiene futuro de líder y tras estudiarlo detenidamente no hace más que convencerse de eso. Con sólo 12 años, de repente Ender se encuentra en una escuela militarizada donde tiene la oportunidad de entrenarse como no pudieron ni su hermano ni su padre y pasa a ser la persona de quien va a depender el futuro de la Tierra.

Con un gran despliegue de efectos especiales y actuaciones desparejas, el film navega a la deriva entre metáforas, diálogos que sobran y alguna participación solemne pero insuficiente de Ben Kingsley. Asa no termina de convencernos con su Ender, parecería que su personaje es más complejo y contradictorio de lo que él realmente puede expresar, aun con en el descubrimiento del amor en Petra (Hailee Steinfeld, que sí está muy bien), las relaciones con sus compañeros y la relación con sus superiores; todo estaba servido sobre bandeja y poco de eso se desarrolla de manera eficaz en el film.

Es que a grandes rasgos las dos horas que dura la película se sienten y a la vez no parecen suficientes para desarrollar todo lo que suponemos que se quiso desarrollar. Al final, la trama comienza a dar giros pero en ningún momento logra conectarnos emocionalmente pues la distancia generada es grande.

Los Juegos de Ender tampoco logra encontrar el público al cual está dirigido y no termina siquiera de plantear (es decir, no pedimos que tome posición) algo que en la historia está todo el tiempo y es la cuestión moral que lleva a que los niños que todavía ni siquiera son adolescentes sean entrenados no sólo físicamente como robots.

Es probable que se sigan adaptando los libros de Orson Scott Card pero este film deja en evidencia lo poco necesario del traspaso.

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