Crítica de Estrenos

A million ways to die in the west de Seth Macfarlane

Vuelve Seth MacFarlane al cine con A Million ways to die in the west, tras su éxito con Ted, el oso parlanchín que no se caracterizaba precisamente por lo cariñoso.

Vuelve Seth MacFarlane al cine con A Million ways to die in the west,  tras su éxito con Ted, el oso parlanchín que no se caracterizaba precisamente por lo cariñoso.

Estrenos A million ways to die in the west de Seth Macfarlane - Visión del Cine
Estrenos A million ways to die in the west de Seth Macfarlane – Visión del Cine

El humor de Seth MacFarlane no es para todos. Con su éxito logrado gracias a su programa de televisión, Family Guy, el comediante logró llegar al cine escribiendo, protagonizando y dirigiendo sus propias películas. A Ted, le sigue A million ways to die in the West, una película que se burla del western y que sirve más que nada para el lucimiento de su comediante, que a veces tiene más minutos en pantalla que lo necesario.

Es que si hablamos de la película desde el guión, no sólo no es novedosa, sino que es tan simple y predecible que aburriría. Un pastor de ovejas bueno para nada, que odia el lugar y la época en que vive, y a quien su novia lo abandona, pero que luego conoce a una bonita mujer, nueva en el pueblo que termina siendo la mujer del delincuente más peligroso, interpretado por el gran Liam Neeson. Sin embargo como lo que menos le importa a él es la idea de contar una buena historia es que la película se basa en una serie de gags que funcionan de manera más televisiva que otra cosa. Lo cierto es que Seth MacFarlane es divertido pero su imagen no tiene el peso suficiente para llevar toda una película a cuestas. Aun así, A million ways to die in the West es entretenida, más allá de que algunos chistes funcionen más que otros. Algunos chistes son más obvios, otros inesperados, irreverentes, algunos escatológicos. Hay todo lo que un admirador de MacFarlane espera. Quien no es devoto de su humor, se aburrirá en esta película.

Sin llegar a ser tan graciosa como Ted, A million ways to die in the West tiene sus momentos gloriosos. Además de estar bien secundado, ya mencionamos al villano Liam Neeson, por actores algunos asiduos a la comedia como Sarah Silverman y Neil Patrick Harris y otros no tanto como Charlize Theron, que refleja no sólo su belleza innata sino mucha soltura en las escenas graciosas que le tocan protagonizar, el film cuenta con varios cameos (atentos, y quedarse hasta el final de los créditos) y sobre todo uno que todo fanático del cine apreciará con mucha alegría. Tampoco faltan los números musicales que tanto le gustan.

Resumiendo, es una película que los más asiduos fans de su creador disfrutarán porque lo conocen y lo bancan. Yo lo quiero a MacFarlane, me hace reír, me cae bien, aunque protagonizar una película en persona (a diferencia de Ted, donde pone su voz, su famosa y conocida voz) parece quedarle grande y por momentos todo rememora más a un programa de televisión con diferentes sketchs, que por separado funcionan pero en conjunto no aportan mucho más.

A %d blogueros les gusta esto: