Crítica de Estrenos

Estreno En tus zapatos de Thomas McCarthy

En tus zapatos, la nueva película de Adam Sandler.

En tus zapatos, la nueva película de Adam Sandler.

“Intentá ponerte en los zapatos del otro”. Es fácil decirlo pero pocas veces uno logra ubicarse realmente en el lugar del otro, al fin y al cabo todo es subjetivo y uno no puede abstraerse de sí mismo al cien por ciento. De esa simple expresión surgió la idea para hacer En tus zapatos. El director de WinWin confía acá en Adam Sandler para su protagonista (algo peligroso, porque si bien no lo considero un actor tan terrible como muchos –capaz de ganar cada dos por tres un premio Razzie-) es cierto que sólo funciona bajo una correcta dirección y hasta ahora nadie logró lo que Paul Thomas Anderson en Punch Drunk Love. ¿Pero se lo puede culpar a él? Sí, por quedarse cómodo en comedias tontas y absurdas, olvidables e insufribles la mayoría de las veces.

La premisa de En tus zapatos es simple pero no puede funcionar sin un poco de magia. La magia que le permite a Max, el solitario zapatero del barrio, transformarse en la persona dueña de los zapatos que fueron previamente arreglados con una máquina antigua y mágica, claro. ¿Hasta qué punto es interesante convertirse en otra persona? Max, que vive sólo con su madre y tiene como único amigo al barbero del local vecino, comienza a jugar y experimentar sin mucho miedo y sin pensar demasiado en las consecuencias.

En tus zapatos-vision del cine
En tus zapatos-vision del cine

Si bien la idea parece divertida, la película no tiene mucho del humor que se esperaba, ni mucho ingenio. Pero la principal ausencia es la empatía. El personaje de Max nunca se cuestiona la ventaja de convertirse en alguien más, y una de las fallas del guión y su verosimilitud radica en ese mismo detalle: Max llega a cometer delitos con la cara de otras personas sin detenerse nunca a pensar –aunque la película tampoco, ojo- en qué le podría pasar a alguna de ellas después. Y la verdad es que lo que sucede, salvo por un personaje que funciona como villano en el guión, es nada.

Porque ni su protagonista ni el director de la película demuestra interés por todas esas personas que pasan por el negocio, sino que funcionan más bien como estereotipos.

Adam Sandler vuelve a demostrarnos que teníamos razón, y no, no logra resaltarse más que por algún buen chiste que tenga la película. Dustin Hoffman y Steve Buscemi (actor que ya trabajó con Sandler ni más ni menos que diez veces) sí aportan dos grandes presencias, mientras el ascendente Dan Stevens está más de adorno que otra cosa.

Al final, En tus zapatos no se la juega demasiado. ¿Qué significa realmente ponerse en los zapatos de la otra persona? No sólo no desarrolla ni permite ninguna reflexión al respecto, sino que tampoco su protagonista tiene una revelación sobre el tema (nunca aprende a ponerse realmente en el lugar del otro) y apenas termina todo reducido a una resolución aún más inverosímil de lo que esperábamos.

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