Crítica de Estrenos

Estreno El cuarto azul de Mathieu Amalric

El cuarto azul de Mathueu Amalric. Un poco de amor francés.

El cuarto azul de Mathueu Amalric. Un poco de amor francés.

“La vida es diferente cuando la vives que cuando la cuentas después”

Tal es la reflexión que realiza Julien frente a un fiscal que lo interpela. Julien, un hombre otrora feliz y completo que hoy enfrenta un juicio, esta privado de su libertad y ha perdido a su familia.

Él y Esther fueron amigos de la infancia. Luego de reencontrarse por casualidades de la vida, comienzan a frecuentarse a espaldas de las familias de ambos, siempre en el mismo cuarto azul al cual hace referencia el título de la película. Es en uno de esos encuentros, que Esther le plantea a Julien la posibilidad de pasar la vida juntos, si sus parejas no estuviesen, y casi como si fuese adolescente, relajado por el sexo terminado y absorto en sus pensamientos, Julien aprueba esa remota posibilidad, sólo para descubrir poco tiempo después que el marido de Esther falleció.

Aunque se han visto muchas películas que cuentan una historia parecida, es la complejidad con la cual se cuenta este intrincado guión y la perfección de las actuaciones lo que hacen de El cuarto azul una pieza imperdible en el cine.

La muy poco experimentada actriz Stéphanie Cléau y Mathieu Amalric (a quien vimos hace poco en la genial El Gran Hotel Budapest) encarnan a la pareja de amantes que se ve envuelta en el escándalo, las sospechas, y el distanciamiento que la muerte genera, y cuya actuación es responsable de gran parte del verosímil creado en este relato, chico en magnitud pero grande en sus cualidades narrativas.

El cuarto azul-visiion del cine
El cuarto azul-visiion del cine

La historia se estructura como si fuese un rompecabezas, que al principio parece representar el que deben armar los policías para resolver el caso, pero que termina siendo el rompecabezas que el Julien (junto con el espectador) debe armar para poder responder la pregunta: ¿Como llegue acá?

El cuarto azul esta filmada con formato televisivo, es decir que la pantalla de cine no estará completa con imagen, lo cual puede llegar a molestar a algunos espectadores, pero que en definitiva, termina funcionando a favor del relato, al otorgarle una mirada mas bien intimista y hogareña, casi como si se estuviese observando una novela en familia.

El cuarto azul es una de esas joyitas que tienen un recorrido decente por los circuitos alternativos, y que cautivan a esos espectadores ávidos de algún tipo de relato corrido de los estándares del cine convencional. Muy recomendable.

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