Crítica de Estrenos

El faro de las orcas de Gerardo Olivares

Gerardo Olivares dirige El faro de las orcas, basada en la historia de Roberto Bubas, protagonizada por Maribel Verdú y Joaquín Furriel y enmarcada en la Patagonia.

Gerardo Olivares dirige El faro de las orcas, basada en la historia de Roberto Bubas, protagonizada por Maribel Verdú y Joaquín Furriel y enmarcada en la Patagonia.

Lola (Maribel Verdú) llega desde España junto a su hijo con la ilusión de poder ayudarlo con el autismo que éste padece. Lo hace siguiendo a Beto, un experto en orcas, al que conoció por un documental en la televisión que pareció provocarle a su hijo lo que nada ni nadie había hecho anteriormente: simplemente algo. Pero cuando llega no se encuentra con lo que esperaba, un hombre sensible que ama los animales, sino con una persona arisca que no logra ni intenta conectarse a nivel humano. Beto sólo parece conectarse con esos animales a los que tiene prohibido acercarse por leyes.

La Patagonia es un personaje más. A simple vista inhóspita y fría, pero que al mismo tiempo se siente como casa, tal cual expresa el personaje que interpreta Ana Celentano, una mujer que no imaginó enamorarse de un lugar así y quien será, en un principio, una especie de nexo entre Lola y Beto. Detalles argentinos como el mate y la fiesta de la esquila no son más que eso, detalles.

La historia se sucede de manera predecible a través de lugares comunes y trillados. A medida que Beto vaya conectándose con el niño, éste lo irá haciendo con las orcas, al mismo tiempo que se irá acercando cada vez más a Lola. Pero la historia de amor apenas está delineada, nunca cobra la fuerza necesaria porque no sale de los clichés más obvios.

A través de elementos interesantes: la idea de acercarse a las orcas como terapia y una historia pasada que convirtió a Beto en el hombre cerrado que hoy muestra ser, surge el encuentro entre dos personas de diferentes lugares que se conectan y relacionan. No obstante Olivares lleva todo su relato de modo anodino, sin mucha emoción incluso en las escenas más significantes. Los conflictos se suceden sin dejar demasiada huella.

Junto a la Patagonia, la Península de Valdés donde las orcas nadan libremente, a nivel fotográfico es donde el film juega su mejor pasada. Está el mensaje ecologista también, claro. Y dos actores que hacen lo mejor que pueden con el guión que tienen entre sus manos.

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