Crítica de Estrenos

Aplicación Siniestra de Abel y Burlee Vang

Escrita y dirigida por dos hermanos, Abel y Burlee Vang, llega Aplicación siniestra. Otra película de terror, esta vez enfocada en un sistema operativo maldito.

Escrita y dirigida por dos hermanos, Abel y Burlee Vang, llega Aplicación siniestra. Otra película de terror, esta vez enfocada en un sistema operativo maldito.

Como una especie de Siri, Bedeviled es una aplicación a simple vista inocente, divertida, con la cual uno conversa. Pero una adolescente acaba de morir en extrañas circunstancias y de repente su celular envía invitaciones de esta aplicación a cada uno de sus amigos.

No es difícil imaginarse para dónde va a ir virando la historia. En este caso con un villano que, al menos, es carismático, simpático de un modo macabro, con cierto encanto que le suprime terror al film para apostar un poco más por el humor negro. Es así que se va construyendo la trama de película de terror adolescente.

Con un guion tan falto de ritmo como de creatividad, cada personaje va a ir sufriendo un destino relacionado con su mayor miedo, habiendo sido éste explícitamente expuesto como para que ya podamos vislumbrar por dónde va a venir lo que cada uno tendrá que enfrentar.

Lo de Aplicación Siniestra, en esta época de tecnologías y vidas más virtuales que físicas, podría haber sido una idea interesante. Tan atractiva como impactante. Pero no. Acá es sólo la excusa para ir desplegando muertes y un argumento vano, con un pobre desarrollo de guion. Ya desde el inicio nos inundan de lugares comunes del género y durante el resto del largometraje no ofrecerán mucho más.

Las actuaciones tampoco logran lucirse y la mayoría de los actores no tienen cómo sostener los pobres diálogos ni sus personajes carentes de dimensión.

Hay en Aplicación Siniestra un conocimiento por el género, pero en lugar de explotarlo desde un lado sutil todo está puesto sobre la mesa: los sustos fáciles, golpes de efectos, planos casi copiados de otras películas y la intención de construir un villano con posibilidades de ser icónico. Sin embargo toda la película se queda en eso: en intenciones, no en resultados.

A %d blogueros les gusta esto: