Crítica de Estrenos

Pescador de José Glusman

Pescador, de José Glusman, encarna con una historia que, aunque insuficiente, logra seducir gracias a sus clásicos condimentos.

“Es el cebo el que engaña, ni la pesca ni la caña”. Salvador (Darío Grandinetti) lo menciona, palabras más, palabras menos, cuando cena, siendo cliente único, en la inauguración del bar que sus nuevos vecinos abren en la playa donde él suele pescar, solitario.

¿Qué es lo que atrae a Salvador hacia el bar que amenaza su tranquilidad ermitaña? ¿Es el plato del día lo que funciona de cebo? No. Salvador busca a la joven Florencia (Jazmín Esquivel), con quien ya de antemano entabla una relación distante y sincera, de entrega empática hacia lo desconocido. Y lo desconocido siempre es el otro.

Salvador es paciente. Es un buen pescador, trabaja de ser pescador, filosofa como pescador, le enseña a Florencia a ser una buena pescadora porque tiene códigos y ella lo socorrió cuando él lo necesitó. Pero Salvador no cuenta sus secretos, no cuenta cuál es su cebo oculto, sabemos que espera algo más que una buena caza diaria. Un pasado turbio sobrevuela sobre su cabeza: aunque finja otra cosa con su vida presente, su atención está puesta en un plan futuro.

Florencia está pescando de oído, su bar está destinado al infortunio desde el momento cero: el grupo de amigos al que pertenece y que intenta hacer funcionar dicho bar peca de demasiado adolescente e ingenuo. No se interesan en pescar bien. Y no sólo eso: son presas fáciles para pescadores sin escrúpulos. Se dejan engañar por un inspector municipal que promete ayudar en una habilitación que, claramente, no va a otorgar tan fácil como dice. Para Florencia el futuro es incierto.

Con una fotografía solemne y bella anclada en paisajes naturales aislados, Pescador se teje como un policial que tarda en empezar pero que demuestra tener la suficiente fuerza vital como para dar armonía y ritmo a una historia algo desequilibrada pero concreta donde resulta fundamental la banda sonora, donde los actores se dibujan, con mayor o menor precisión desde el desarrollo, a través de un casting que, sin dudas, suma.

Puntuación: 3 de 5.

Con muchos estereotipos y algunos desaciertos (dos o tres cabos sueltos que hubieran terminado de construir un producto más orgánico, algunas resoluciones que fácilmente hubieran resultado menos torpes y más carismáticas), Pescador es un cebo que deja entrever la punta del anzuelo, la trampa, pero que de todos modos resulta inexplicablemente atractivo, quizás por algunas sutilezas, quizás por ese aroma honesto y de buen pulso para el clima… y mordés y estás ahí.

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